¿Por qué Fátima Báñez dice que el contrato único es inconstitucional?

Por Borja Barragué

Decíamos que una explicación de que en España no exista una división social en cuanto al tamaño del Estado del bienestar es que el Estado de bienestar es (muy) poco redistributivo, porque en los países con mercados laborales duales las prestaciones del bienestar se dirigen más a mantener el poder adquisitivo que se tenía cuando se participaba en el mercado de trabajo que a proteger a los más pobres. Pero esto, obviamente, podría no ser así: al menos en los momentos recesivos del ciclo económico cuando se dispara el desempleo, los gobiernos de sociedades duales podrían aprobar medidas para proteger a los outsiders que quedan excluidos de la protección, como un Impuesto Negativo sobre la Renta, un complemento salarial para los trabajadores pobres, una renta mínima garantizada o incluso una renta básica. El siguiente gráfico muestra el porcentaje de parados de larga duración en España según grupos de edad (sobre el total de desempleados) en 2013.

paro larga duración y tasa cobertura paro

Lo que muestra el gráfico es que en España hay aproximadamente 3 millones de parados de larga duración, lo que explica que la tasa de cobertura de desempleo haya caído 20 puntos en los cuatro años que van desde 2010 (78%) hasta 2014 (57%). Actualmente más de 1 de cada 3 parados en España no cobra ninguna prestación. Para enfrentar esta situación el gobierno español ha aprobado una prestación para parados de larga duración con responsabilidades familiares y que han agotado la RAI, el PRODI o el PREPARA –cuya prórroga automática por 6 meses siempre que la tasa de desempleo sea superior al 20% se publicó el 21 de febrero de 2015 en BOE- de 426€ (el 80% del IPREM) con una duración máxima de 6 meses. Al mismo tiempo, la Seguridad Social lleva dos años teniendo que recurrir al Fondo de Reserva para pagar las pensiones: en 2013 gastó 11.648 millones, dejándolo en 53.744 millones, un 14,7% menos que a finales de 2012. Es decir, el gobierno no ha aprobado ninguna reforma estructural para mantener el poder adquisitivo de los desempleos en tiempos de recesión económica –y esto teniendo en cuenta además que el mercado laboral español es enormemente procíclico, luego si no se cambia nada en la próxima recesión volverá a expulsar a una cantidad enorme de trabajadores temporales- mientras que ha decidido hacer todo lo posible por mantener el poder adquisitivo de los pensionistas, y ello a pesar de que Nacho Conde-Ruiz por ejemplo considera que todo el sistema en su conjunto es una “una locura”. ¿Por qué?

Como decía al comienzo del post, el Estado de bienestar español es muy poco redistributivo pero esto, obviamente, podría no ser así: de hecho en otros países no es así. Si exceptuamos a la UCD, en España hasta ahora han gobernado dos partidos: el PP y el PSOE. El PP es el partido más votado entre los mayores de 54 años y más, donde le votan aproximadamente una de cada 4 personas, pero sólo el tercer partido en las franjas de edad de 18 a34 años y de 35 a 45, por detrás de PSOE y PODEMOS –un partido que, según las encuestas, logra el voto de 1 de cada 3 jóvenes de entre 18 a 34-. Aunque no tan pronunciada, la curva de los votantes del PSOE también es ascendiente, de forma que a medida que pasamos de la franja de edad más joven hacia la más mayor aumenta el porcentaje de sus simpatizantes. Un reflejo de esto es que más de la mitad de las personas que votaron al PP (55%) y al PSOE (54%) en las últimas elecciones europeas no tiene una cuenta de correo electrónico. La idea de este post es que el funcionamiento del Estado de bienestar en España refleja de forma adecuada las preferencias en cuanto a la redistribución del electorado de los partidos que han gobernado hasta ahora: un electorado ahora mismo más bien envejecido y más bien insider. Los insiders obviamente tienen alguna posibilidad de perder su empleo, pero en un mercado tan dual como el español esta posibilidad es mucho más remota que en el caso de un outsider, por lo que tenderá a ver los partidos que hacen el énfasis en proteger el poder adquisitivo de los desempleados y los perdedores del mercado laboral poco atractivos (Rueda, aquí). Un euro dedicado a programas de desempleo o de garantía de ingresos para los outisders es un euro más de impuestos que pagan los insiders o un euro que no se destina a pensiones u otros servicios o programas que benefician a éstos. Quizá esto contribuya además a responder a la pregunta que da título a esta entrada y que se hacían, hace ya algún tiempo, aquí en @HayDerecho.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Sin categoría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s